¡Disfrutando con nuestra Mesa de Luz!

Como ya os conté hace unos días, nuestra Mesa de Luz llegó de la mano del abuelo de nuestra compañera Celia. Los primeros materiales para experimentar con ella nos los trajo Pippi Calzaslargas: unos vasos de colores chulísimos.

Pero, ¿qué es una mesa de luz? 

Es una herramienta educativa y lúdica esencial para los niños pequeños que nos brinda multitud de posibilidades.
Aquí os mostramos un poquito de información  que nos ofrece el Blog "De mi casa al mundo":

¿De dónde vienen las mesas de luz?

Las mesas de luz y todos los espacios multisensoriales (hay escuelas que tienen incluso un ambiente a oscuras donde hay muchos elementos luminosos para interactuar) están inspirados en el enfoque pedagógico Reggio Emilia.
 
La perspectiva Reggio Emilia es una pedagogía innovadora e inspiradora para la educación de la primera infancia que valora al niño/a como fuerte, capaz y flexible. Cada niño trae consigo un gran potencial y una curiosidad innata que le lleva a desarrollar un profundo interés por descubrir el mundo y su lugar en él. Por eso consideran que los niños son capaces de construir su propio
aprendizaje si tienen las herramientas y el ambiente adecuado.
 Se denomina Reggio Emilia porque se originó precisamente en la ciudad de Reggio Emilia en Italia, y fue el inicio de un movimiento hacia una educación progresiva y cooperativa en la primera infancia.

¿Por qué una mesa de luz?

Hay muchos beneficios del juego de luz. A menudo, las mesas de luz se asocian como un excelente recurso para
la ciencia, la exploración y el descubrimiento (que sin duda lo son), sin embargo, ¡las mesas de luz son mucho más que eso!
Se pueden utilizar para el juego libre, y  también para la integración sensorial. Para la observación, la atención y el aprendizaje académico como la lectoescritura, lenguaje, matemáticas, música, y ciencias. 
Las mesas de luz permiten crear un espacio de aprendizaje
atractivo y acogedor
que anima a los niños a participar en actividades de aprendizaje a través del juego sin que  ni siquiera se den cuenta. 
Son una excelente fuente de información multisensorial,
donde la vía visual cobra especial protagonismo. Los niños se sienten atraídos naturalmente hacia la luz del panel y, a menudo se calman con la estimulación visual mientras exploran un objeto.

Nuestros chicos y chicas alucinaron cuando la vieron por primera vez... Ahora ya le hemos encontrado el rincón perfecto y han experimentado con ella y los vasos de colores, haciendo diferentes tipos de construcciones.
Hace poco la seño Ana nos regaló unas pequeñas bolitas de gel de colores. Nos contó que después de ponerlas en agua bastante rato crecerían y podríamos divertirnos con ellas en la mesa de luz.

Así que fuimos poniéndolas en agua y esperamos...
¡Al día siguiente se habían hecho enormes!
Ahora con mucho cuidado las vamos colocando con una cuchara dentro de un vaso. Es increible cómo se concentran y cómo les encanta...
Y así, poco a poco, iremos cambiando nuestros juegos en la mesa de luz, utilizando diferentes materiales. De momento,
¡es todo un éxito!

1 comentario:

  1. Excelente herramienta!! Me encanta!! Os felicito por ello a ti y, cómo no, al abuelo.

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